CONTAMINACION ATMOSFERICA
El termino contaminación atmosférica comenzó a usarse de manera frecuente en los años 1970 por los habitantes de las grandes ciudades, y fue en ese periodo cuando se hizo evidente el deterioro en la calidad del aire como consecuencia de las actividades productivas asentadas en dichos lugares, aunado con el número creciente de vehículos automotores en circulación, las emanaciones e incineraciones de toneladas de residuos, el uso y abuso de productos químicos y los procesos de producción de energía eléctrica que las grandes ciudades requiere para su funcionamiento.
El deterioro en la calidad del aire es notable sobre todo en las grandes ciudades de los países emergentes. Es considerable el número de personas que se encuentran expuestas a elevadas concentraciones de contaminantes del aire como consecuencia de las emisiones de la quema de hidrocarburos del parque vehicular y de los procesos industriales mediante la generación de energía y calor, incluyendo la explotación del os recursos naturales no renovables. Así a la lista se suman otros compuestos que contaminan, producidos por incineradores, refinerías, plantas petroquímicas, fundidoras de metales, panificadoras, baños e industrias químicas; y en menor medida las emisiones generadas por procesos naturales, puestos que no son tan graves como los orígenes antropogenico.
Las causas principales de la contaminación del aire son las actividades realizadas por los seres humanos, en particular las productivas, que emiten grandes cantidades de contaminantes a la atmosfera. Sin embargo, también pueden causar contaminación las actividades no productivas, como las que se realizan dentro del hogar, o las relacionadas con el transporte y los servicios.
Investigaciones realizadas sobre la contaminación atmosférica revelan que existen efectos negativos sobre la salud de la población, sobre todo en los grupos más vulnerables, como niños y adultos mayores; sin embargo, estos efectos también dependen del tiempo que se encuentre expuesta una persona al tipo de contaminante.
Las afecciones que se han encontrado son dolores de cabeza, irritación de ojos, problemas respiratorios, tensión emocional, resequedad de nariz y garganta, afecciones en la piel, cáncer, entre otros. En el
ambiente, la contaminación se refleja en el moteado de los vegetales, defoliación severa, coloración amarillenta, envejecimiento prematuro y necrosis. Estas características pueden ser indicadores de la alteración por contaminantes que ocurre en el ambiente; también se presentan fenómenos como el invernadero, la lluvia acida que daña las estructuras de edificios, la destrucción de la capa de ozono y los efectos en la cadena trófica.
El termino contaminación atmosférica comenzó a usarse de manera frecuente en los años 1970 por los habitantes de las grandes ciudades, y fue en ese periodo cuando se hizo evidente el deterioro en la calidad del aire como consecuencia de las actividades productivas asentadas en dichos lugares, aunado con el número creciente de vehículos automotores en circulación, las emanaciones e incineraciones de toneladas de residuos, el uso y abuso de productos químicos y los procesos de producción de energía eléctrica que las grandes ciudades requiere para su funcionamiento.
El deterioro en la calidad del aire es notable sobre todo en las grandes ciudades de los países emergentes. Es considerable el número de personas que se encuentran expuestas a elevadas concentraciones de contaminantes del aire como consecuencia de las emisiones de la quema de hidrocarburos del parque vehicular y de los procesos industriales mediante la generación de energía y calor, incluyendo la explotación del os recursos naturales no renovables. Así a la lista se suman otros compuestos que contaminan, producidos por incineradores, refinerías, plantas petroquímicas, fundidoras de metales, panificadoras, baños e industrias químicas; y en menor medida las emisiones generadas por procesos naturales, puestos que no son tan graves como los orígenes antropogenico.
Las causas principales de la contaminación del aire son las actividades realizadas por los seres humanos, en particular las productivas, que emiten grandes cantidades de contaminantes a la atmosfera. Sin embargo, también pueden causar contaminación las actividades no productivas, como las que se realizan dentro del hogar, o las relacionadas con el transporte y los servicios.
Investigaciones realizadas sobre la contaminación atmosférica revelan que existen efectos negativos sobre la salud de la población, sobre todo en los grupos más vulnerables, como niños y adultos mayores; sin embargo, estos efectos también dependen del tiempo que se encuentre expuesta una persona al tipo de contaminante.
Las afecciones que se han encontrado son dolores de cabeza, irritación de ojos, problemas respiratorios, tensión emocional, resequedad de nariz y garganta, afecciones en la piel, cáncer, entre otros. En el
ambiente, la contaminación se refleja en el moteado de los vegetales, defoliación severa, coloración amarillenta, envejecimiento prematuro y necrosis. Estas características pueden ser indicadores de la alteración por contaminantes que ocurre en el ambiente; también se presentan fenómenos como el invernadero, la lluvia acida que daña las estructuras de edificios, la destrucción de la capa de ozono y los efectos en la cadena trófica. 